viernes, 6 de enero de 2017

6 FORMAS DE ACABAR CON TU HIGADO, SIN CONTAR EL ALCOHOL


Tal vez no lo sepas, pero hay 6 formas de acabar con tu hígado, sin contar el alcohol.


El hígado es el mas voluminoso de los órganos y uno de las más importantes por su actividad metabólica. Es un órgano glandular que tiene funciones muy importantes, entre ellas la síntesis de proteínas plasmáticas, función desintoxicante, almacenaje de vitaminas y glucógeno y secreción de bilis. Es responsable de eliminar de la sangre algunas sustancias que puedan resultar nocivas para el organismo, convirtiéndolas en inocuas.

La creencia popular de que tu hígado puede arreglárselas con todo lo que ingieres es, por desgracia, falsa. Todos sabemos que consumir demasiado alcohol puede dañar tu hígado, pero también existen otras formas de impedir que este importante órgano vital realice sus funciones correctamente. 

1. Comida procesada
La comida procesada con químicos y otras sustancias para que permanezca fresca más tiempo de lo normal suele contener una gran cantidad de grasas y conservantes, los cuales causan un daño oxidativo al hígado. Consumir demasiadas calorías provenientes de grasas y carbohidratos puede conducir a la aparición del hígado graso.


2. Sedentarismo
El hígado juega un papel importante en la digestión. Una vida activa le ayuda considerablemente a cumplir con esta tarea, ya que provoca que tu cuerpo use la energía de los carbohidratos con mayor eficacia, lo que reduce la necesidad de consumirlos en grandes cantidades.


3. Exceso de grasa corporal
La inactividad, en combinación con el consumo de comida procesada, conduce con mucha frecuencia a la obesidad, la cual tiene un efecto negativo en el hígado. La obesidad está estrechamente  relacionada con la esteatosis hepática no alcohólica (EHNA), una enfermedad del hígado que se presenta cuando hay mucha grasa acumulada en este órgano, lo cual puede dañar el hígado y provocar inflamación. Si no se trata a tiempo, la EHNA puede terminar en cáncer de hígado, cirrosis o insuficiencia hepática, incluso en un paciente que nunca ha bebido alcohol.  Lo que resulta especialmente peligroso de esta enfermedad es que no suele presentar síntomas en su primera etapa, lo que significa que a menudo no se detecta hasta que la enfermedad ya está muy avanzada. 
4. Dosis muy altas de analgésicos
El paracetamol, mejor conocido por su nombre comercial, Tylenol, es un analgésico muy popular que también se usa para reducir la fiebre. A las primeras señales de dolor de cabeza, dolor muscular o fiebre, corremos enseguida por las pastillas. Pero demasiados analgésicos pueden dañar el hígado. El paracetamol también se encuentra en muchos otros medicamentos y es especialmente peligroso si se toma con alcohol. Por lo tanto, no se recomienda tomar Tylenol para paliar los efectos de la resaca. La combinación alcohol-Tylenol es doblemente grave para tu hígado. Si tienes un dolor de cabeza realmente insoportable después de una noche de muchas copas, el ibuprofeno es la mejor opción.
5. Productos para adelgazar
Los productos adelgazantes y los suplementos alimentarios, incluso aquellos que aseguran contener sustancias vegetales o naturales, también pueden afectar tu hígado incrementando los niveles de toxicidad en la misma medida en que potencian la pérdida de peso. Como regla general, si los resultados de un producto son demasiado buenos para ser verdad, hay un truco: uno que puede ser perjudicial para tu hígado. La consiguiente inflamación del hígado puede ser asintomática. 
6. Otros medicamentos
Los medicamentos que contienen ácido valproico  (un anticonvulsivo para tratar ataques epilépticos, desórdenes bipolares y migrañas) tienen efectos negativos en el hígado. También son responsables de dañar al hígado otros medicamentos, como carbamazepinafenitoínalevofloxacinmoxifloxacina, y antibióticos muy populares en los tratamientos de sinusitis y enfermedades respiratorias. Cuando estos medicamentos se ingieren durante largo tiempo, es importante hacerse análisis de sangre para reconocer cualquier síntoma prematuro de daño hepático.
Estamos empezando un nuevo año. Revisa tu hígado, ve con tu médico y que te solicite unas pruebas de función hepática. No hay mejor seguro de vida que la prevención. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario