sábado, 14 de mayo de 2016

FIBROMALGIA ¿QUÉ PODEMOS HACER?



La palabra fibromialgia (FM) significa dolor en los músculos y en el tejido fibroso (ligamentos y tendones). La fibromialgia se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado y sensación dolorosa a la presión en unos puntos específicos (puntos dolorosos). Este dolor se parece al originado en las articulaciones pero no es una enfermedad articular.



En términos generales podemos decir que la fibromialgia consiste en una anomalía en la percepción del dolor, de manera que se perciben como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son. Además del dolor, la fibromialgia puede ocasionar rigidez generalizada, sobre todo al levantarse por las mañanas, y sensación de inflamación mal delimitada en manos y pies. También pueden notarse hormigueos poco definidos que afectan de forma difusa sobre todo a las manos.


No se conoce la causa de esta alteración, pero se piensa que hay muchos factores implicados. Hay personas que desarrollan la enfermedad sin causa aparente y en otras comienza después de procesos identificables como puede ser una infección bacteriana o viral, un accidente de automóvil o en otros casos aparece después de que otra enfermedad conocida limite la calidad de vida (artritis reumatoide, lupus eritematoso, etc.).
Estos agentes desencadenantes no parecen causar la enfermedad, sino que lo que probablemente hacen es despertarla en una persona que ya tiene una anomalía oculta en la regulación de su capacidad de respuesta a determinados estímulos.

La fibromialgia se reconoce como un síndrome, lo que significa que el reumatólogo la identifica cuando encuentra en una persona determinada unas alteraciones que concuerdan con las que han sido previamente fijadas por expertos para su diagnóstico. La enfermedad no tiene curación definitiva. El objetivo del tratamiento es mejorar el dolor y tratar los síntomas acompañantes, para conseguir una gran mejoría en la calidad de vida de la persona con fibromialgia.

La fibromialgia es una enfermedad con una claro predominio en el sexo femenino (3.4%) frente al masculino (0.5%). Cada vez hay más grupos de investigación trabajando sobre estos pacientes para dar solución a sus síntomas: dolor no justificado, cansancio o cambios anímicos.

¿Cuál es la relación del estrés con la fibromialgia?

Podemos considerar a la fibromialgia como “la enfermedad del estrés por excelencia”. El estrés son los mecanismos que empleamos para adaptarnos al medio, y parece que se agotan en estas personas, que se vuelven extremadamente vulnerables, física y emocionalmente.

Desde el punto de vista celular, el estrés se puede evaluar midiendo la cantidad de radicales libres. Si éstos se acumulan, se distorsiona la armonía de las reacciones químicas de las células, que se hacen más vulnerables. Varios investigadores han demostrado un exceso de radicales libres y una falta de antioxidantes en paciente de fibromialgia.


Síntomas de la fibromialgia

Las manifestaciones clínicas más frecuentes son:

  • Dolor muscular: también conocido como mialgia, que aparece de forma crónica y puede prolongarse durante más de tres meses. Este dolor es difuso, inespecífico y afecta a muchas partes distintas del cuerpo. El dolor en la fibromialgia tiene algunas peculiaridades como alodinia (dolor por estímulos no dolorosos), hiperalgesia (dolor mayor de lo normal en relación al estímulo doloroso) y persistencia (está presente durante más tiempo de lo normal).
  • Fatiga y cansancio: Estos dos síntomas aparecen al realizar poco esfuerzo, o ninguno, y no siempre desaparecen al descansar.
  • Rigidez: Aunque la rigidez puede aparecer como un síntoma de otras enfermedades reumáticas, al igual que la fatiga y el cansancio, tiene una serie de peculiaridades que la diferencia de otras patologías como la artritis reumatoide, la artrosis o el lupus.  En estos casos los pacientes pueden presentar entumecimiento, calambres en las piernas, sensación de hinchazón, agarrotamiento, contracturas musculares, movimientos involuntarios, temblor y sensación de bloqueo.
  • Trastornos del sueño: Las personas que tienen fibromialgia pueden manifestar problemas para conciliar el sueño, así como despertarse repetidamente durante la noche o que el sueño no sea reparador.
  • Deterioro cognitivo: Esta enfermedad puede dificultar que el paciente procese la información, la memorización o que se exprese verbalmente de forma adecuada.
  • La ansiedad y la depresión suelen estar vinculados con la enfermedad. Sin embargo, los especialistas no pueden determinar si se producen antes, como consecuencia de la enfermedad o aparece en el trascurso de la misma.
  • Por último, existen muchos síntomas relacionados con trastornos gastrointestinales, como el intestino irritable o la hernia de hiato, trastornos muscoesqueléticos, como el síndrome del túnel carpiano, metabólicos (hipotiroidismo) y autonómicos (mareos, vértigos, hipotensión, etcétera).


Tratamientos

Los tratamientos de la fibromialgia no son curativos, ya que se desconocen sus causas, por lo que van dirigidos a aliviar los síntomas de los pacientes.

Antes de comenzar el tratamiento los expertos deben asegurarse de que el diagnóstico es el correcto. A continuación, los especialistas procederán a explicarles a los pacientes en qué consiste la enfermedad y qué está pasando exactamente. Por último, deberán implicarlos en el abordaje y en las terapias mediante pautas vitales positivas, deporte y tratamiento farmacológico.


Fármacos contra la fibromialgia:

El paciente puede seguir un tratamiento con analgésicos o antiinflamatorios clásicos o bien incorporar medicamentos moduladores del dolor: antidepresivos y anticonvulsionantes principalmente. El objetivo es mejorar el sueño, la fatiga, la depresión, los espasmos musculares y el dolor. En los casos más graves, pueden combinarse varios de estos fármacos, bajo prescripción médica.

Ejercicio físico:

El ejercicio físico es pieza fundamental en el tratamiento de la fibromialgia. Los expertos recomiendan realizar ejercicio físico aeróbico de forma progresiva, gradual y constante. Aquí se destacan los ejercicios en alberca e hidroterapia. 


Terapias psicológicas:

Este aspecto del tratamiento es fundamental para enseñar al paciente a afrontar de forma correcta la fibromialgia. En concreto, "las técnicas de meditación e incluso la hipnosis han demostrado que disminuyen el dolor".

Tanto el deporte, como las terapias psicológicas suelen mejorar algunos síntomas, principalmente el dolor, la depresión, la autonomía y la calidad de vida del paciente.

Por otro lado, en los últimos meses se habla de la eficacia de la ozonoterapia en el tratamiento. Sin embargo, los expertos señalan que no hay estudios científicos que avalen su eficacia.


Cómo tratar la fibromialgia de manera natural

Además de las infusiones de hierbas medicinales, una dieta equilibrada es fundamental en el tratamiento para la fibromialgia. Aumenta el consumo de alimentos ricos en magnesio, selenio, calcio y vitamina C.

Las hierbas y plantas con propiedades relajantes de los músculos son las más recomendadas para tratar este problema de músculos y articulaciones. Algunas de las recetas naturales son:



  • Prepara un té con dos cucharadas de tomillo seco y medio litro de agua. Bebe una taza a la mañana y la otra en el momento que desees o que los dolores comiencen a aparecer (por la tarde por ejemplo).
  • Con la misma infusión anterior de tomillo y agua, llena la tina y coloca agua caliente. Sumérgete durante 15 o 20 minutos (o hasta que el agua se enfríe).
  • Embebe un paño o tela de algodón en vinagre de manzana y realiza refriegas en la zona dolorida y afectada por la fibromialgia.
  • Hierve durante cinco minutos una taza de agua y dos gramos de la corteza seca de sauce. Si no tienes este árbol en casa puedes conseguirlo en las casas naturistas o dietéticas. Bebe entre dos y tres tazas por día, comenzando en el desayuno. El sauce tiene salicina, igual que muchos analgésicos, por lo tanto, se reducirá el dolor.
  • Consume dos cucharaditas de jengibre en polvo o rallado en un vaso de agua a temperatura ambiente. Bebe de manera inmediata. Repite otra vez en el día.
  • Hierve una pequeña cucharada de flores de hierba de San Juan o Hipérico y una taza de agua, por cinco minutos. Retira del fuego, deja enfriar y cuela. Bebe tibio y repite otra vez más en el día.
  • Realiza una decocción de 100 gramos de cola de caballo seca en un litro de agua, durante media hora. Retira del fuego, cuela y bebe dos tazas por día.


  • Vierte en un litro de alcohol blanco de 45° 35 gramos de flores de caléndula (secas o no). Deja reposar durante 15 días, mientras tanto usa otro de los remedios naturales para la fibromialgia, bien tapado en un frasco de vidrio. Pasado este tiempo, embebe un algodón o paño y aplica en la zona afectada como compresa.



Algunos tips para tratar la fibromialgia

Come alimentos ricos en magnesio
Algunas de las opciones son las espinacas, los espárragos, la lechuga, la levadura de cerveza y el germen de trigo.


Añade más selenio a tu dieta
Este nutriente se encuentra en la naranja, la manzana, el pepino, la calabaza, el ajo, la cebolla y las coles.


Consume más calcio
Es hora de dejar los productos lácteos a un lado. Encuentra mejor el calcio de los vegetales de hoja verde como la espinaca o la acelga.


Ingiere más cantidad de vitamina C
Si bien todo el mundo cree que las naranjas son la mayor fuente de esta vitamina, en realidad, existen otros alimentos que pueden ayudarte, como ser las fresas, los arándanos y las cerezas.


DIETA A EVITAR


Según la Clínica Mayo, la fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza por el dolor crónico y la sensibilidad en los tejidos blandos de todo el cuerpo. Si bien existe poca evidencia clínica, los casos estudiados sugieren que evitar algunos alimentos puede aliviar los síntomas de la fibromialgia.



Productos lácteos
El sitio web all4naturalhealth.com señala que muchos pacientes con fibromialgia informaron que restringir o eliminar el consumo de productos lácteos ha aliviado los síntomas de esta enfermedad. Sin embargo, existen informes contradictorios en relación al tema.



Cafeína
La cafeína excita el sistema nervioso, pero en última instancia ocasiona una pérdida abrupta de energía que puede exacerbar la fatiga relacionada con la fibromialgia. Reducir la ingesta de cafeína puede aliviar este síntoma.


Tomates
Los tomates y otros productos de la familia de las solanáceas (berenjenas, pimientos morrón) pueden agravar los síntomas de la fibromialgia. Trata de eliminar estos alimentos de la dieta para verificar si esto es cierto en diferentes individuos.


MSG y aspartamo
El MSG y el aspartamo pueden sobreestimular la transmisión del dolor en el sistema nervioso central, lo que contribuye a un dolor generalizado de la fibromialgia.


Alcohol
Algunos pacientes con fibromialgia experimentan dolor por migraña, que se puede desencadenar o agravar mediante el consumo de alcohol. El alcohol también actúa como un depresivo que puede intensificar la fatiga.






No hay comentarios:

Publicar un comentario