martes, 7 de julio de 2015

TU FUMAS DELANTE DE TUS HIJOS


Algunos niños están expuestos a los tóxicos del humo de tabaco desde el momento de la concepción. El monóxido de carbono, la nicotina y muchas otras sustancias tóxicas (mercurio, cadmio o plomo, entre otros) pasan al feto a través de la placenta, reduciendo la llegada de oxígeno, acelerando su ritmo cardíaco y alterando el crecimiento y el desarrollo normal de algunos órganos.

Los hijos de madres que fuman en el embarazo tienen más probabilidad de nacer con bajo peso que los hijos de madres no fumadoras. El consumo de tabaco durante el embarazo se asocia también con mayor riesgo de muerte perinatal (feto muerto y síndrome de muerte súbita del lactante), menor desarrollo del pulmón, alteración en el desarrollo del cerebro (que estaría relacionado con un mayor riesgo de trastornos de aprendizaje y de conducta en la niñez y adolescencia) y algunas malformaciones congénitas (labio leporino y paladar hendido y defectos en el corazón). A largo plazo aumenta el riesgo de que los hijos sean fumadores al llegar a la adolescencia.

Los niños respiran más rápido que los adultos y aspiran más productos químicos nocivos por kilogramo de peso por esto la exposición al humo de tabaco en el ambiente es particularmente dañina en ellos. Los niños expuestos al humo en sus hogares tienen mayor riesgo de tos crónica, disminución de la capacidad de sus pulmones, más episodios de asma, bronquitis, neumonía y otitis. También aumenta el riesgo de padecer el síndrome de muerte súbita del lactante (principal causa de muerte en el primer año de vida) que ya está de por si aumentado si la madre fuma en el embarazo.



Los hijos de padres fumadores tienen también mayor riesgo de:
  • internaciones por problemas respiratorios.
  • alergia a los alimentos.
  • problemas en la piel.
  • caries.
  • ausentismo escolar (faltan seis veces más a la escuela que los hijos de no fumadores y van al médico con más frecuencia).
  • Trastornos de aprendizaje y conducta.
Además, estar expuesto al humo de tabaco durante la niñez puede aumentar 4 veces el riesgo de padecer cáncer de pulmón en la adultez y aumentar en casi un 40% el riesgo cáncer de vejiga.



El Humo del Tabaco Ambiental y los Niños

El humo fumado pasivamente es una combinación del que brota de un cigarrillo ardiendo y el humo que exhala un fumador. También llamado Humo de Tabaco Ambiental (HTA), es fácilmente reconocido por su olor distintivo, el HTA contamina el aire y es retenido en la ropa, cortinas y muebles. Mucha gente encuentra que el HTA es desagradable, molesto e irritante para los ojos y la nariz.


LOS PULMONES Y EL TRACTO RESPIRATORIO DE LOS NIÑOS


La exposición al HTA disminuye la eficiencia de los pulmones y altera la función en los menores, al igual que aumenta tanto la frecuencia como la severidad del asma infantil. El fumar pasivamente agrava la sinusitis, la rinitis, la fibrosis quística, y los problemas respiratorios crónicos tales como la tos y el goteo nasal posterior. También aumenta el número de episodios de resfríos y de dolores de garganta.

En los niños de menos de dos años de edad, la exposición al HTA aumenta la posibilidad de desarrollar bronquitis y neumonía. 


Los oídos

La exposición al HTA aumenta tanto el número de las infecciones de oído que el niño va a experimentar, como el término de la enfermedad. El humo inhalado irrita la trompa de Eustaquio, que es la que conecta la parte posterior de la nariz con el oído. Esto causa inflamación y obstrucción, la que interfiere con la ecualización de presión en el oído medio, llevando dolor, derrame e infección. Las infecciones del oído son la causa más frecuente de pérdida auditiva en los niños. Cuando ellos no responden al tratamiento medicamentoso, a menudo se requiere la inserción quirúrgica de tubos de ventilación.

El cerebro
Los hijos de madres que fuman durante o después del embarazo están más expuestos que otros niños a sufrir problemas de comportamiento, tales como hiperactividad. También se ha demostrado una ligera disminución de su rendimiento en la escuela y en los logros intelectuales.


¿QUIÉN ESTA EN RIESGO?

A pesar de que el HTA es peligroso para todo el mundo, los fetos, los infantes, y los niños, sufren un riesgo mayor. Esto es así porque el HTA puede dañar órganos en desarrollo, como los pulmones y el cerebro. Más de 4000 productos químicos han sido identificados en el HTA, y al menos 43 de estos causan cáncer.


FUMAR PASIVAMENTE PRODUCE CÁNCER

Usted ha leído como el HTA daña el desarrollo de su hijo; ¿Pero sabía que el riesgo de que usted desarrolle cáncer por HTA es alrededor de100 veces mayor que el que producen los otros agentes de contaminación externos? Sabía usted que el HTA causa en no fumadores más de 3000 muertes por cáncer de pulmón en Norteamérica cada año? En razón de que estos datos son bastante alarmantes para cualquiera, deberíamos dejar de exponer a nuestros niños al Humo de Tabaco Ambiental.


Consejos para proteger a sus niños del HTA
  • Deje de fumar, si lo hace. Consulte a su médico por ayuda, si lo necesita. Hay muchos productos farmacéuticos disponibles que pueden ayudar a dejarlo.
  • Si usted convive con fumadores, ayúdelos a dejar el hábito.
  • Pídale a los fumadores que viven en casa y también a sus visitas que fumen fuera de su hogar.
  • No permita que fumen en su automóvil.
  • Asegúrese que no se fume en la escuela o guardería de sus hijos.
  • Háblele a los niños del los daños que causa el tabaco y anímelos a nunca adoptar el hábito de fumar cigarrillos o masticar tabaco.

Consejos para el romper el habito de fumar
  • Elija una fecha fija en la cual dejara de fumar y deságase de todos los cigarrillos en su casa, carro, o trabajo.
  • Pídale a sus amigos o familiares que fumen fuera de su casa o automóvil.
  • Piense en todos los beneficios que le brindara a su salud el dejar de fumar.
  • Una vez que ya ha dejado de fumar, no vuelva a probar ni un cigarrillo más.
  • Cambie su rutina diaria para evitar los momentos en los que solía fumar.
  • Tome mucha agua.
  • Evite el estrés.
  • Este listo para no caer en un relapso. La mayoría de relapsos ocurren en los primeros tres meses. No se desanime si vuelve a fumar e intente nuevamente.


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