miércoles, 23 de julio de 2014

PROPIEDADES DE LA SEMILLA DE CHIA

¿Qué son las semillas de chía?



Como su nombre lo indica, es la semilla de una planta denominada chía (Salvia hispanica L.). Es una planta nativa de América tropical y formaba parte de la alimentación de los antiguos Aztecas y Toltecas.

La Chia es una excelente fuente de fibras y de ácidos grasos escenciales Omega 3, tan buscados en la dieta por sus efectos benéficos sobre el colesterol: recordemos que reduce el colesterol malo (LDL) en sangre, a la vez que aumenta el nivel del “bueno”, el HDL, y ayuda a disminuir también los triglicéridos. De esta forma, estas semillitas pueden sumar puntos para prevenir patologías cardiovasculares.

Además, la semilla de la Chía tiene alto contenido de antioxidantes, tan buenos para evitar la oxidación celular. Aporta asimismo buena cantidad de proteínas de alta calidad nutricional. No poseen gluten, por lo que son aptos para el consumo de celiacos.

Finalmente, podemos decir que esta semilla ancestral es rica en minerales como el calcio, el magnesio, fósforo, zinc y potasio, y en vitaminas del complejo B.

Semillas de chía - Fuente principal de Omega 3 y 6
Los ácidos grasos esenciales constan del Ácido Linoleico y el Ácido Alfa Linolénico. Se denominan así debido a que nuestro cuerpo no puede generarlos por sí solo. Al consumir el primero, el cuerpo lo utiliza para producir otras grasas que son también necesarias tales como el Acido Gamalinolénico y el Araquidónico. Este conjunto de ácidos forman el grupo de los llamados Ácidos Grasos Omega- 6.

Por otra parte, el Ácido Alfa Linolénico se utiliza para producir los Ácidos Eicosapentanoico y Docosahexaenoico; ambos forman la familia de Ácidos Omega-3, pudiéndose adquirir a partir del consumo de pescados de agua fría como trucha y salmón, pero principalmente de la Chía. Dentro de su perfil químico, esta semilla posee un 63% de Omega 3, no existiendo actualmente ningún otro producto que supere este porcentaje, como el caso del pescado que solamente posee un 20%.

Semilla de chia - Prevención de enfermedades
Los ácidos grasos insaturados presentes en la Chía son esenciales para el cuerpo, emulsificando y absorbiendo vitaminas liposolubles como A, D, E y K. Además contribuye a la respiración de los órganos vitales, ayuda a regular la coagulación de la sangre, células de la piel, membranas, mucosas y nervios. Mantiene los niveles de azúcar en la sangre, el cual puede ser útil en la prevención y control de la diabetes. Por otra parte, facilita el crecimiento y la regeneración de tejidos durante el embarazo y lactancia, así como también ayuda a regenerar músculos para los atletas y físico-culturistas. Es un buen proveedor de calcio y también contiene Boron, que actúa como catalizador para el cuerpo, absorbiendo y utilizando el calcio disponible. 

Semilla de chia - Datos para un buen consumo
A la hora de incorporar esta semilla a su dieta, se debe tomar en cuenta que la dosis recomendada para un adulto es de dos a tres cucharaditas diarias, mientras que si ya se sufre de algunas enfermedades como las anteriormente nombradas, la dosis es de 5 cucharaditas diarias.
En cuanto a su preparación, esta puede ser ingerida en variadas formas. Puede ser consumida como semilla entera, dejándola remojar por 20 a30 minutos en un vaso de agua helada hasta la formación de gel, o también molida, la cual no requiere remojo previo y puede ser consumida en frío como aderezo para ensaladas, en jugos naturales y con leche o algunos de sus derivados tales como el yogurt y la crema.

Otras de sus múltiples ventajas es que la semilla de Chía no tiene olor ni sabor, facilitando su consumo para gente de todas las edades. Con respecto a su conservación, esta semilla tiene la particularidad de estar cubierta por un gel antioxidante, pudiendo almacenarse por años sin sufrir deterioro alguno en su composición.




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